Más de medio millón de autónomos verán aumentar su resultado a pagar en la declaración de IRPF por la regularización de cuotas del año pasado. Otro, sin embargo, podrán acceder a una deducción que reducirá sus impuestos.
La campaña de la renta 2026 ha arrancado con una novedad clave para los autónomos: por primera vez, tendrán que declarar el resultado de la regularización de cuotas que llevó a cabo la Seguridad Social el año pasado. Y esto tendrá consecuencias directas en el bolsillo de casi 1,5 millones de trabajadores por cuenta propia.
En concreto, alrededor de 550.000 autónomos tendrán que pagar más en su declaración por haber recibido una devolución de cuotas en 2025. Ese dinero, que en su momento supuso un ingreso inesperado, ahora se traducirá en una menor deducción y, por tanto, en un mayor resultado a pagar en el IRPF.
En el lado contrario, cerca de 880.000 autónomos que tuvieron que abonar cuotas adicionales podrán ahora deducirse ese importe como gasto, lo que reducirá su factura fiscal. Es decir, el mismo proceso [la regularización] tendrá efectos fiscales opuestos según el caso. Y todo ello en el primer ejercicio en el que este ajuste se incorpora de forma efectiva a la Declaración de la Renta.
Casi 1,5 millones de autónomos tendrán que tributar por la regularización de cuotas
El nuevo sistema de cotización por ingresos reales, implantado en 2023, introdujo un mecanismo de regularización anual. Este proceso ajusta las cuotas pagadas por los autónomos en función de sus ingresos reales, generando dos posibles resultados: o bien una devolución si se cotizó de más, o bien un pago adicional si se cotizó de menos.
Durante el primer trimestre de 2025 se llevó a cabo la regularización correspondiente a las cotizaciones de 2024. Y la mitad del colectivo notará los efectos: 550.000 autónomos recibieron una devolución y 880.000 autónomos tuvieron que pagar diferencias.
Esto significa que casi 1,5 millones de trabajadores por cuenta propia están obligados este año a reflejar ese ajuste en su declaración de IRPF.
La clave, según el criterio fijado por la Dirección General de Tributos, es que estas diferencias no se imputan al año al que corresponden las cuotas (2024), sino al ejercicio en el que se produce la regularización (2025). Es decir, se declaran ahora, en la renta que se presenta en 2026.
Esto evita tener que presentar declaraciones complementarias o rectificativas, pero obliga a los autónomos a revisar cuidadosamente su declaración actual para incluir correctamente estos ajustes.
Los autónomos que recibieron una devolución tendrán que declarar un ingreso
El grupo más perjudicado en esta campaña será el de los aproximadamente 550.000 autónomos que recibieron una devolución de cuotas tras la regularización.
Según los datos manejados por la Seguridad Social, la devolución media se situó en torno a los 600 euros por autónomo. Este importe, que en su momento supuso un ingreso directo en su cuenta, ahora tendrá un efecto fiscal negativo.
Es decir, ese dinero implica que el autónomo recibió en su día un pago por haber cotizado más de lo que realmente le correspondía, y también accedió a una mayor deducción en la declaración de IRPF correspondiente. Por tanto, ahora deberá compensarlo en esta RENTA, lo que en la práctica equivale a declarar un mayor ingreso.
Esto se traducirá en un aumento del resultado a pagar en la renta, que dependerá del tipo impositivo de cada contribuyente, pero que en muchos casos podría suponer entre 100 y 300 euros adicionales de IRPF.
Los que tuvieron que pagar cuotas podrán deducirse el gasto y pagar menos
En el lado opuesto están los cerca de 880.000 autónomos que tuvieron que abonar diferencias por haber cotizado por debajo de sus ingresos reales en 2024.
En este caso, el impacto en la renta será positivo. Estos trabajadores por cuenta propia podrán incluir el importe pagado como mayor gasto deducible en cotizaciones, reduciendo así su base imponible.
La Seguridad Social estimó que el pago medio en estos casos rondó los 450 euros por autónomo. Esa cantidad podrá ahora restarse de los ingresos en la declaración, lo que reducirá el resultado final.
El mecanismo es justo el inverso al anterior: antes el autónomo se dedujo menos gasto del que correspondía y pagó más IRPF en su momento.
Ahora, al haber pagado en la regularización, esto se corrige y deberá pagar menos IRPF. Dependiendo del tipo marginal del autónomo, esta deducción podría suponer un ahorro fiscal medio de entre 90 y 200 euros aproximadamente.
Las dos nuevas casillas para declarar la regularización de cuotas de este año
Para facilitar este proceso, Hacienda ha introducido por primera vez dos nuevas casillas específicas en la declaración de la renta.
Estas casillas permiten reflejar de forma directa el resultado de la regularización sin necesidad de cálculos adicionales ni ajustes manuales complejos.
En concreto, son:
- Casilla 0196: Regularización de cuotas RETA cuando el resultado es a ingresar (es decir, cuando el autónomo ha tenido que pagar más).
- Casilla 0197: Regularización de cuotas RETA cuando el resultado es a devolver (cuando recibió una devolución).
En el caso de devoluciones que superen el total de cuotas abonadas –algo poco habitual–, el exceso se debe consignar en la casilla 0178 como “otros ingresos”.
Según explican los expertos fiscales, estas casillas responden al criterio establecido por la Dirección General de Tributos:
- Si el autónomo paga más cuotas tras la regularización: se considera gasto deducible.
- Si recibe una devolución: se considera una menor deducción o un ingreso adicional.
Además, es fundamental que estos importes estén correctamente contabilizados y justificados, igual que cualquier otro gasto o ingreso relacionado con la actividad económica.
Fuente: Autónomos y Emprendedor



